| Quieres que te dé razón |
| Que reconozca que yo soy un hombre infiel |
| Y no lo voy a admitir |
| Porque creo que no está bien |
| Aceptar culpas si nunca |
| Te he engañado a ti, mujer |
| Cierto que tengo un pasado |
| Y he tropezado hasta llegar a caer |
| Pero no creas que por eso |
| Me eternicé en el ayer |
| Aferrado a esos amores |
| Que nunca debieron ser |
| A lo pasado, cancelado y trasmutado |
| Tuve experiencias que hoy día me dan a entender que |
| Si otras pasiones por mi vida transitaron |
| Y se marcharon, pues tenía que suceder |
| Para rendirme en tus besos y fundirme en tu querer |
| Llegaste a mí, de verdad no te esperaba |
| Ya no había nada de aquel pasado de infiel |
| Pero ahora temes que regrese a la penumbra |
| De relaciones que un día tuve que esconder |
| No creas que soy masoquista pa' quererme devolver |
| ¿Quién te llenó de temor? |
| ¿Quién te hizo el daño? |
| ¿Qué te llevo a ese nivel |
| Y te hizo tan desconfiada? |
| Pa' sentir que soy tan cruel |
| Y que intento hacerle daño |
| A tu orgullo de mujer |
| No he de negar que en la historia de mi vida |
| Recibí heridas que no creía merecer, no |
| Y sin embargo, apuesto por el amor |
| El mismo amor que no paro de ofrecer |
| Entregando por completo alma, corazón y piel |
| Deja las dudas, son piedras en el camino |
| Siembra conmigo el más bonito vergel |
| Si un día la intriga te hace sentir su presencia |
| A tu conciencia debes darle a comprender |
| Que tú no eres masoquista ni el dolor te da placer |