| A menudo me pregunto |
| Si no escuchó lo que dices |
| Y me pierdo en cada punto |
| O no entiendo los matices |
| Si me siento el ombligo del mundo |
| Y quisiera ser el hombre invisible |
| No pretendo hacerme el loco |
| Ni negar te lo evidente |
| Lo que tocó lo destrozó |
| Y me asustó fácilmente |
| Menos mal que estás detrás de los focos |
| Y jamás me seguirás la corriente |
| Demasiado preocupado por estar a la altura |
| Odio ser dramático |
| Pero voy camino a la locura |
| Hoy lo veo claro, pero tengo mis dudas |
| Puedo entrar en pánico |
| Y caer más rápido |
| Si me quedó a oscuras |
| A menudo me pregunto |
| Cómo aguantas mis vaivenes |
| Pienso que cada segundo |
| Son los Santos Inocentes |
| Sabes cómo contener los disturbios |
| Distraerme hasta dejarme inconsciente |
| Siento haber tenido mis dudas |
| Siento haber soltado las riendas |
| Calma corazón mi mesura |
| Gracias por tu santa paciencia |
| Demasiado preocupado por estar a la altura |
| Odio ser dramático |
| Pero voy camino a la locura |
| Hoy lo veo claro, pero tengo mis dudas |
| Puedo entrar en pánico |
| Y caer más rápido |
| Si me quedó a oscuras |
| Por momentos desesperas |
| Notas cómo te envenena el subconsciente |
| Hay canciones que no vuelan |
| Pero versos quedan para siempre |