| Se hicieron a un lado hasta sus aliados |
| Ya nadie confía en tu honor |
| Del poder abusaste y con todos jugaste |
| Pero tu tiranía acabó |
| Y ahora suplicás por la paz que ayer violaste |
| Porque solo estás mendigando tu perdón |
| Y ahora suplicas porque no tenés la llave |
| Para liberar tu perverso corazón |
| Sabes engañar, sabes marginar |
| Sabes cómo justificar tus actos |
| Tienes la frialdad, tienes la crueldad |
| Pero tu temor es que ya nadie te tema |
| Y ahora suplicás por la paz que ayer violaste |
| Porque solo estás mendigando tu perdón |
| Y ahora suplicas porque no tenés la llave |
| Para liberar tu perverso corazón |
| Cuando tu objetivo logras conseguir |
| No te preocupa cuántos cráneos hayas pisoteado |
| Pero ten cuidado cuando elijas un gran pez |
| Porque tu presa puede convertirte en su bocado |
| ¡En su bocado! |
| Y ahora suplicás por la paz que ayer violaste |
| Porque solo estás mendigando tu perdón |
| Y ahora suplicas porque no tenés la llave |
| Para liberar tu perverso corazón |